Taller de Catrinas. Casa de Iberoamérica

Más de 50 niños celebraron  el Día de Difuntos con el taller de Catrinas, aprendiendo de la tradición y del arte mejicano. Este día es uno de los más señalados de todo el calendario mejicano: las calles se visten de colores, los cementerios de luces, las casas homenajean a los seres queridos que ya nos abandonaron, con comida, flores, bebida… Es un motivo de alegría y todos lo celebran. Y las Calaveras, uno de los símbolos que más identifican este país desde tiempos inmemoriales, nos muestran su mejor sonrisa.

Es esta misma calavera ancestral la que tomó José Guadalupe Posada como motivo de denuncia social llamándole La Calavera Garbancera, nombrada más tarde Catrina por el genial muralista Diego Rivera.

Durante los dos talleres, los [email protected] pusieron su imaginación y sus ganas para elaborar unos simpáticos esqueletos articulados partiendo de los patrones en cartulina que elaboré para la ocasión.

La implicación fue total, y no solo de [email protected] pequeñ@s sino también de los padres y madres que participaron activamente. El resultado, 50 divertidas Catrinas llenas de color. Como nota curiosa: se agotó todo el papel de color rosa, fucsia, naranja y amarillo; solo quedó papel negro y rojo, colores que se atribuyen a celebraciones más oscuras. ¿Será porque fue realmente una fiesta?

 

Cómo no agradecer a los gestores de La Casa de Iberoamérica por ofrecerme de nuevo este maravilloso espacio como lugar de creación, y muy especialmente a Mabel Caballero por su implicación en los dos talleres a lo largo de la mañana. Muchísimas gracias por la gran labor que hacéis.